Starship: el cohete que vuelve a casa
Toca los para conocer cada pieza. Después, haz scroll para lanzarlo: tú controlas el tiempo.
Toca los para conocer cada pieza. Después, haz scroll para lanzarlo: tú controlas el tiempo.
El propulsor Super Heavy lleva 33 motores Raptor que queman metano y oxígeno líquido. Juntos empujan más que cualquier cohete que haya volado jamás.
La mayoría de los cohetes son de aluminio, y SpaceX pensaba hacer este de fibra de carbono. En 2018 eligió acero: es barato, fácil de soldar, se vuelve más resistente con el frío extremo del combustible y aguanta mejor el calor.
En vez de apagar todo y después separarse, la nave enciende sus motores mientras sigue unida al propulsor. Un anillo con ventilación deja escapar el fuego. Así no se pierde velocidad en el cambio.
Ya sin la nave, Super Heavy gira, enciende algunos motores para frenar e invierte su camino hacia la torre. Sus aletas de rejilla, tres en la versión actual, lo guían por el aire como timones.
Sin patas de aterrizaje: los brazos de la torre, apodados chopsticks (palillos), sujetan al propulsor mientras flota con sus motores encendidos. Menos peso en el cohete, más carga útil.
Imagina tirar un avión a la basura después de cada vuelo. Eso pasaba con los cohetes. Si un cohete se puede volver a usar como un avión, el costo de llegar al espacio cae drásticamente, y ahí empiezan a ser posibles cosas como una ciudad en Marte.
El objetivo: que las dos etapas vuelvan, se recarguen y despeguen otra vez en cuestión de horas. Así está cada pieza:
Estado aproximado a octubre de 2026; puede haber avanzado. Fuente: Wikipedia, lista de lanzamientos de Starship. ↗